Almiar - Margen Cero

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Quisiera saber, realmente cuando escribimos, nos sale del alma o es un don que llevamos dentro y por algun motivo un dia decidimos lanzarnos a escribir. En mi caso, fue perder la verguenza a que todos viesen mis escritos ¿ Y EL VUESTRO? Gracias a todos.

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Respuestas a esta discusión

Es una respuesta complicada. La literatura forma parte de las artes y el arte es una pulsión irreprimible. Algunos lo consideran un don y otros lo consideramos de forma distinta. No siento lo mismo cuando escribo por encargo que cuando creo, si es por encargo se convierte en un oficio como zapatero o conductor de autobuses, si por el contrario la creación se produce como una llamada del cerebro que debo transcribir aunque me disguste, me embarga una emoción extraña, ajena a mi, como si me sintiese poseído por algo o por aguien.

Me consta que esta respuesta no satisfará a todos, me limito a explicarte como me afecta únicamente a mi.

Saludos,

Jesús María Serrnao

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Justamente lo que me sucede a mi, si me siento débil y tengo un mal momento, lo plasmo en un poema, por el contrario me pidieron de varios generos y fue algo mucho más frio, le faltaba emoción, séntimiento, gustarón péro a mi menos, eso me ocurrio, quizas dependa de la sensibilidad de cada persona, no sé, gracias y un abrazo.

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Jesús María Serrano Romero dijo:
Es una respuesta complicada. La literatura forma parte de las artes y el arte es una pulsión irreprimible. Algunos lo consideran un don y otros lo consideramos de forma distinta. No siento lo mismo cuando escribo por encargo que cuando creo, si es por encargo se convierte en un oficio como zapatero o conductor de autobuses, si por el contrario la creación se produce como una llamada del cerebro que debo transcribir aunque me disguste, me embarga una emoción extraña, ajena a mi, como si me sintiese poseído por algo o por aguien.

Me consta que esta respuesta no satisfará a todos, me limito a explicarte como me afecta únicamente a mi.

Saludos,

Jesús María Serrnao

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Trato desde siempre de vivificar el arte y desmitificar a los artistas. Únicamente somos artistas cuando nos encontramos en el proceso creativo pero cuando éste termina volvemos a ser personas corrientes y vulgares. Cuando lo digo no lo hago en tono peyorativo, no podría estar continuamente con ese grado de excitación que me embarga, terminar una obra supone una liberación, desatarme de una atadura que me desagrada. No me gusta crear, lo que ocurre es que no puedo reprimirme a ello.
No es la primera vez en que me han entrevistado y lo he dicho, no me comprenden. El tiempo sí me ha permitido darme cuenta que no me gusta escribir y, sin embargo, no paro de hacerlo desde muy niño: es una paradoja que me acompaña. Mi esposa no quiere que escriba y si me llevo temporadas sin enfrentarme a mi oficio duermo mejor, soy más agradable y tolerante pero tarde o temprano me voy impelido, posiblemente por mi narcisismo a tratar de superarme. Soy implacable con mis obras, dudo que haya juez más cruel pero debo admitir la realidad.

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La verdad es complicado, hay me fascina escribir, aunque cuando estoy desanimada los poemas de tristeza són impactantes, pero si un dia no tengo tiempo de escribir aunque solo sea un poema, me pongo de mal humor, es como si me faltase algo, los fines de semana cuando estoy con mi familia, no me doy cuenta y es extraño, pero hablan y no les ogio, mi mente siempre esta en otro mundo, imaginado nuevas historias y poemas, no se, si es nromal, pero me sucede cada vez más amenudo sin poderlo evitar, en fín, un abrazo para ti y tu familia.

Jesús María Serrano Romero dijo:
Es una respuesta complicada. La literatura forma parte de las artes y el arte es una pulsión irreprimible. Algunos lo consideran un don y otros lo consideramos de forma distinta. No siento lo mismo cuando escribo por encargo que cuando creo, si es por encargo se convierte en un oficio como zapatero o conductor de autobuses, si por el contrario la creación se produce como una llamada del cerebro que debo transcribir aunque me disguste, me embarga una emoción extraña, ajena a mi, como si me sintiese poseído por algo o por aguien.

Me consta que esta respuesta no satisfará a todos, me limito a explicarte como me afecta únicamente a mi.

Saludos,

Jesús María Serrnao

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La necesidad de comunicar sentimientos es inata en el ser humano, forma parte de una de las características de la especie que es la sociabilidad. La forma de comunicarlos convirtiendo el simple leguaje en una obra de arte ya es otra cosa,

La capacidad de contar algo que interese de verdad a los otros, que les haga vibrar y sentir es, en mi opinión, también congénita; hay que recordar a gentes en todos los pueblos de todos los tiempos y culturas, que han sabido hacerse escuchar y que son siempre bien venidos a las reuniones, aunque hayan sido incluso analfabetos.

Escribir para uno mismo ya es un paso en el afan de ordenar ideas y sentimientos, ofrecerlo a los demás es un riesgo que asumimos. Inventar historias, peripecias y aventuras ya es creación y considero que necesita algo de oficio.

Un saludo a los dos

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Quizás tengas razón, pero yo pienso, que para poder crear y plasmar una idea en el papel, una historia o bellos poemas, más que oficio, ha de salir de dentro, que tengas arte o creación, a mi parecer no es sinónimo de tener un titulo identificativo, yo por mi parte estoy orgullosísima de salir cada semana en un programa de radio México, donde recitan mis poemas. Y que me pidan comente poemas de autores en una revista venezolana, no me considero ni mejor ni peor, eso los demás son los que deben opinar, pero de algo si estoy segura, para no tener un titulo de acreditación, por motivo personales que no vienen al caso, estoy muy orgullosa de lo que escribo y encima gusta mucho, naci para escribir, y aunque tarde, aquí estoy con dos libros terminados, una novela de misterio y preparando un libro de poemas, que estoy a punto de acabar , y desde luego no soy vanidosa, pero cuando me pongo a escribir poemas, es algo que me sale de dentro con toda facilidad, sean del tema que sean, bueno Carmen un gran abrazo.

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Oficio no significa titulación, mucho menos en temas relacionados con la creación. Sigifica haber aprendido el arte y la técnica, en este caso de la escritura, con sus reglas y sus "trucos".

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Estimada Nuria, dices

En mi caso, fue perder la verguenza a que todos viesen mis escritos

Luego antes de perderla ya escribías, ¿no?, con lo cual se puede concluir que el hecho de perder la vergüenza no es el motivo que te impulsó a escribir, si sigo bien el hilo de la lógica.
Me permtirás que comience así a intentar contestar a tu pregunta, porque aunque varias veces he leído el inicio de la "discusión" que planteabas, no conseguía que me quedara claro cuál era el tema del debate en sí. Torpe de mí, te ruego me disculpes por mi lentitud de reflejos mentales. Ahora, que veo que la conversación va por otros derroteros que los que creí iniciadores -el motivo por el que escribimos (si me permites haré extensivo el hecho de escribir a cualquier otro tipo de manifestación creativa)- me decido a intentar participar en la conversación.
Nunca me he preguntado por qué escribo, como tampoco nunca me he preguntado por qué fotografío, ni cuando pintaba (bastante mal, por cierto), por qué lo hacía, y eso que por instinto casi suelo preguntarme el porqué de todo.
Lo que sí sé es que siempre me he preguntado para qué lo hago, y lamento no poder ofrecer en este momento ninguna respuesta única, pues han resultado , si no miles, si bastantes y diversas, pero en defintiva, ninguna satisfactoria del todo.
El caso es que, tú tienes razón, hay un impulso interno que nos lleva a hacerlo. La contingencia del suceso puede llegar en un momento u otro de la vida, pero prácticamente, creo que el interés por esa especie de necesidad expresiva se halla latente en nuestro ser desde más o menos que nacemos...como, pienso, que en el resto de los sres humanos (por el resto entiendo aquellos que NUNCA lo han hecho, que creo pueden ser muy pocos, en esto comulgo con la opinión que te da Carmen cuando habla de que la necesidad de expresarse más o menos creativamente en el ser humano es algo innnato).
Después llegarán los condicionamientos sociales, las circunstancias vitales etc, que encaminarán o no determinada persona por la senda de la actividad creativa, aunque sinceramente no descarto que exista el sino de llegar a ser creador, com si efectivamente, habiendo nacido para ello, y por muchas vueltas que den las circunstancias, e incluso pasando por la propia inconsciencia del autor, y hasta por su deseo de evitabilidad consciente, por fin su sino como creador se abra paso y la carga expresiva y creativa que parecía como una pequeña semilla en detrminada momento germine casi logrando hace existir selvas umbrías y generosas en oxígeno diurno.
Pero , en cualquier caso, y desde mi experiencia personal te lo digo, sí considero tan importante el llamado talento innato como el aprendizaje del "oficio". Si no existe el aprendizaje de una técnica en cualquier lenguaje expresivo, dificil será que ese diamante que constituye el talento de todo creador, llegue a germinar.
Ese aprendizaje puede resultar más o menos necesario depndiendo de la persona de la que se trate, más o mneos lento, más o menos autodidacta, más o menos largo, o no.
Sólo puedo hablarte desde mí, aunque resulte pedante, pero es la únic experiencia que acumulo. Jamás he sentido vergüenza de enseñar mis poemas, ni mis fotgrafías, ni nada de lo que he hecho, pero sí siempre me ha acompañado cierto pudor sincero, no a exhibir"me", pero sí a comprender que, por mucho que a mí pudieran satisfacerme (no siempre ha sido así, la verdad) mis trabajos, tal vez, sólo tal vez, fíjate que yo sí soy vanidosa, pudieran no resultar BUENOS. Esto, desde jovencita.
Es también la vanidad la que nos lleva a progresar.
Ese pudor, creo que es necesario, muy necesario en toda persona que se dispone al escribir, pintar, fotgrafiar o hasta rodar un filme. Internet ha tenido gran culpa en la pérdida que sufrimos hoy del concepto de la "authoritas", otras veces tan denostado y con razón, pero hoy en día, en que cualquiera podemos publicar lo que él considera una gran, o mediana, o pequeña obra, simplemente porque le ha salido de dentro, ese concepto se ha perdido, y creo, desde mi punto de vista, que está haceindo bastante daño a las artes en su totalidad. Sin entender bien por qué sucede así, con lo fácil que lo tenemos hoy en día para poder "aprender". Y la mayoría de las veces, resulta mucho más agradable aprender de quién, por sólo señal histórica, lo ha hecho seguramente mucho mejor que nostros mismos. Aprender de su experiencia, de su quehacer, de su obra, leer, mirar, empaparte de lo que los "grandes" creadores han hecho, casi en similar estrategia a la de la evolución de las especies. Extrayendo lo mejor de todos los que nos antecedieron en el cultivo de cualquier arte, lo que se haga, podrá resultar algo "mejor".
No soy yo de las que glorifican lo asentado simplemente por asentado, todo lo contrario. Cuántos buenos talentos habrán quedado por descubrir, por hacerse evidentes, y cuántos buenísimos, pueden estar pasando desapercibidos hoy en día, y ésa, creo, es la gran lástima, porque todos nos lo perdemos, pero sobre todo, aquellos que de alguna forma somos capaces de saber valorar mejor "ESO", tal vez por eso mismo que intentamos hacer.
En conclusión, y para no extenderme ya más de la cuenta, creo que el artista, es ante todo, un siempre bien entregado aprendiz, deseoso de empaparse de este mundo y con la habilidad para recrearlo, pero que porque es consciente de ésta su habilidad, ejerce siempre su oficio con innato pudor, que a su vez es el que le ayuda en su propio proceso de aprehensión de este mundo y de progreso en el domino de las técnicas expresivas. Al igual que lo que hacemos, creando, pertenece al resto del mundo, debemos ser conscientes de que "usamos" el resto del mundo para ese trabajo. Así que siempre, el mimo, el cuidado (sin miedo), en defintiva, el amor, creo que deben hallarse presentes a la hora sobre todo de autojuzgar lo que hacemos. El resto del mundo nos sirve a nuestro trabajo, pero no nos pertenece. Debemos ser agradecidos haciéndolo lo mejor posible contribuyendo con ello al progreso de la humanidad.
Indudablemente, el impulso final será como el primario, audaz y casi repentino, crear y echar al exterior, publicar, exponer, pero el intermedio...el intermedio es labor de "artistas" con oficio de aprendices.
Pienso, claro.

Un saludo, Nuria

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Quizas tienes razón, pero sigo pensando que los trucos y sus reglas, las aprendemos a medida que escribimos, aprendiendo de nuestros errores y moldeando nuestras creaciones, un abrazo.

Carmen dijo:
Oficio no significa titulación, mucho menos en temas relacionados con la creación. Sigifica haber aprendido el arte y la técnica, en este caso de la escritura, con sus reglas y sus "trucos".

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Hola Sofia, el motivo que me impulso a escribir fué, mi pasión por la escritura, desde muy joven leí literatura poetica, libros y libros de todo tipo que me fascinaban, hoy dia sigo leyendo, escribiendo e intentando corregir mis tildes que son muchas. ¿Porque no me lance antes y perdi mi timidez? Las cincunstancias de la vída, simplemente un dia me levante y me dije:
¿Que clase de vida llevo? Si me gusta escribir ¿Porque no puedo hacerlo?
Me arme de valor y aqui estoy, de eso hace ya cuatro años, pero el ultimo paso lo dí, tan solo hace unos meses, cuando me decidí a publicarlos, no soy quién para opinar sobre mís escritos, pero me anima muchisimo los correos que me llegan diciendome como les gustan y animandome, solo por eso, ya vale la pena, evidentemente intento mejorar dia a dia, agradezco tu extenso comentario Sofía, te mando un fuerte abrazo.

Sofía Serra dijo:
Estimada Nuria, dices

En mi caso, fue perder la verguenza a que todos viesen mis escritos

Luego antes de perderla ya escribías, ¿no?, con lo cual se puede concluir que el hecho de perder la vergüenza no es el motivo que te impulsó a escribir, si sigo bien el hilo de la lógica.
Me permtirás que comience así a intentar contestar a tu pregunta, porque aunque varias veces he leído el inicio de la "discusión" que planteabas, no conseguía que me quedara claro cuál era el tema del debate en sí. Torpe de mí, te ruego me disculpes por mi lentitud de reflejos mentales. Ahora, que veo que la conversación va por otros derroteros que los que creí iniciadores -el motivo por el que escribimos (si me permites haré extensivo el hecho de escribir a cualquier otro tipo de manifestación creativa)- me decido a intentar participar en la conversación.
Nunca me he preguntado por qué escribo, como tampoco nunca me he preguntado por qué fotografío, ni cuando pintaba (bastante mal, por cierto), por qué lo hacía, y eso que por instinto casi suelo preguntarme el porqué de todo.
Lo que sí sé es que siempre me he preguntado para qué lo hago, y lamento no poder ofrecer en este momento ninguna respuesta única, pues han resultado , si no miles, si bastantes y diversas, pero en defintiva, ninguna satisfactoria del todo.
El caso es que, tú tienes razón, hay un impulso interno que nos lleva a hacerlo. La contingencia del suceso puede llegar en un momento u otro de la vida, pero prácticamente, creo que el interés por esa especie de necesidad expresiva se halla latente en nuestro ser desde más o menos que nacemos...como, pienso, que en el resto de los sres humanos (por el resto entiendo aquellos que NUNCA lo han hecho, que creo pueden ser muy pocos, en esto comulgo con la opinión que te da Carmen cuando habla de que la necesidad de expresarse más o menos creativamente en el ser humano es algo innnato).
Después llegarán los condicionamientos sociales, las circunstancias vitales etc, que encaminarán o no determinada persona por la senda de la actividad creativa, aunque sinceramente no descarto que exista el sino de llegar a ser creador, com si efectivamente, habiendo nacido para ello, y por muchas vueltas que den las circunstancias, e incluso pasando por la propia inconsciencia del autor, y hasta por su deseo de evitabilidad consciente, por fin su sino como creador se abra paso y la carga expresiva y creativa que parecía como una pequeña semilla en detrminada momento germine casi logrando hace existir selvas umbrías y generosas en oxígeno diurno.
Pero , en cualquier caso, y desde mi experiencia personal te lo digo, sí considero tan importante el llamado talento innato como el aprendizaje del "oficio". Si no existe el aprendizaje de una técnica en cualquier lenguaje expresivo, dificil será que ese diamante que constituye el talento de todo creador, llegue a germinar.
Ese aprendizaje puede resultar más o menos necesario depndiendo de la persona de la que se trate, más o mneos lento, más o menos autodidacta, más o menos largo, o no.
Sólo puedo hablarte desde mí, aunque resulte pedante, pero es la únic experiencia que acumulo. Jamás he sentido vergüenza de enseñar mis poemas, ni mis fotgrafías, ni nada de lo que he hecho, pero sí siempre me ha acompañado cierto pudor sincero, no a exhibir"me", pero sí a comprender que, por mucho que a mí pudieran satisfacerme (no siempre ha sido así, la verdad) mis trabajos, tal vez, sólo tal vez, fíjate que yo sí soy vanidosa, pudieran no resultar BUENOS. Esto, desde jovencita.
Es también la vanidad la que nos lleva a progresar.
Ese pudor, creo que es necesario, muy necesario en toda persona que se dispone al escribir, pintar, fotgrafiar o hasta rodar un filme. Internet ha tenido gran culpa en la pérdida que sufrimos hoy del concepto de la "authoritas", otras veces tan denostado y con razón, pero hoy en día, en que cualquiera podemos publicar lo que él considera una gran, o mediana, o pequeña obra, simplemente porque le ha salido de dentro, ese concepto se ha perdido, y creo, desde mi punto de vista, que está haceindo bastante daño a las artes en su totalidad. Sin entender bien por qué sucede así, con lo fácil que lo tenemos hoy en día para poder "aprender". Y la mayoría de las veces, resulta mucho más agradable aprender de quién, por sólo señal histórica, lo ha hecho seguramente mucho mejor que nostros mismos. Aprender de su experiencia, de su quehacer, de su obra, leer, mirar, empaparte de lo que los "grandes" creadores han hecho, casi en similar estrategia a la de la evolución de las especies. Extrayendo lo mejor de todos los que nos antecedieron en el cultivo de cualquier arte, lo que se haga, podrá resultar algo "mejor".
No soy yo de las que glorifican lo asentado simplemente por asentado, todo lo contrario. Cuántos buenos talentos habrán quedado por descubrir, por hacerse evidentes, y cuántos buenísimos, pueden estar pasando desapercibidos hoy en día, y ésa, creo, es la gran lástima, porque todos nos lo perdemos, pero sobre todo, aquellos que de alguna forma somos capaces de saber valorar mejor "ESO", tal vez por eso mismo que intentamos hacer.
En conclusión, y para no extenderme ya más de la cuenta, creo que el artista, es ante todo, un siempre bien entregado aprendiz, deseoso de empaparse de este mundo y con la habilidad para recrearlo, pero que porque es consciente de ésta su habilidad, ejerce siempre su oficio con innato pudor, que a su vez es el que le ayuda en su propio proceso de aprehensión de este mundo y de progreso en el domino de las técnicas expresivas. Al igual que lo que hacemos, creando, pertenece al resto del mundo, debemos ser conscientes de que "usamos" el resto del mundo para ese trabajo. Así que siempre, el mimo, el cuidado (sin miedo), en defintiva, el amor, creo que deben hallarse presentes a la hora sobre todo de autojuzgar lo que hacemos. El resto del mundo nos sirve a nuestro trabajo, pero no nos pertenece. Debemos ser agradecidos haciéndolo lo mejor posible contribuyendo con ello al progreso de la humanidad.
Indudablemente, el impulso final será como el primario, audaz y casi repentino, crear y echar al exterior, publicar, exponer, pero el intermedio...el intermedio es labor de "artistas" con oficio de aprendices.
Pienso, claro.

Un saludo, Nuria

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La cosa, desde mi punto de vista no es compleja. El arte es una vía de escape al mundo cotidiano, ése que nos disgusta o no comprendemos.

Se pinta, compone, esculpe o escribe con el único fin de comunicarse con el otro, de abrir nuestros universos interiores y, digámoslo sin pudor, buscar la comprensión de quienes no nos conocen y si es posible su aplauso. A estas alturas es inútil engañarnos, no nos conduce a ningún sitio. Otra cosa es que lo consigamos o nuestro sueño no se cumpla.

Si soy sincero, cuando era joven no me importaba ser conocido, pasado los años, si se ha seguido trabajando y profundizando en nuestro arte, si la respuesta -el feedback- que se dice en inglés no se obtiene, me deprimo. Pero entiéndase que no es una depresión en sentido sctricto sensu, es la constatación de al menos dos variables: o no domino mi oficio, para conseguir que se comprenda mi obra y esto tiene solución, seguir aprendiendo o, y esto es mucho más grave, lo que transmito no interesa. Normalmente se producen ambas, ni todo lo que uno hace es bueno ni tampoco el público tiene acceso a lo que uno hace.

Esto es una constante en la historia y debemos aprender a vivir en esta duda sin desesperar. De vez en cuando, recibimos un halago, un premio o alguien nos encarga alguna obra importante, esto nos anima a seguir en un camino espinoso y largo, pero que nos llena y carga de energía.

Jesús María Serrano
NURIA DE ESPINOSA dijo:
Hola Sofia, el motivo que me impulso a escribir fué, mi pasión por la escritura, desde muy joven leí literatura poetica, libros y libros de todo tipo que me fascinaban, hoy dia sigo leyendo, escribiendo e intentando corregir mis tildes que son muchas. ¿Porque no me lance antes y perdi mi timidez? Las cincunstancias de la vída, simplemente un dia me levante y me dije:
¿Que clase de vida llevo? Si me gusta escribir ¿Porque no puedo hacerlo?
Me arme de valor y aqui estoy, de eso hace ya cuatro años, pero el ultimo paso lo dí, tan solo hace unos meses, cuando me decidí a publicarlos, no soy quién para opinar sobre mís escritos, pero me anima muchisimo los correos que me llegan diciendome como les gustan y animandome, solo por eso, ya vale la pena, evidentemente intento mejorar dia a dia, agradezco tu extenso comentario Sofía, te mando un fuerte abrazo.

Sofía Serra dijo:
Estimada Nuria, dices

En mi caso, fue perder la verguenza a que todos viesen mis escritos

Luego antes de perderla ya escribías, ¿no?, con lo cual se puede concluir que el hecho de perder la vergüenza no es el motivo que te impulsó a escribir, si sigo bien el hilo de la lógica.
Me permtirás que comience así a intentar contestar a tu pregunta, porque aunque varias veces he leído el inicio de la "discusión" que planteabas, no conseguía que me quedara claro cuál era el tema del debate en sí. Torpe de mí, te ruego me disculpes por mi lentitud de reflejos mentales. Ahora, que veo que la conversación va por otros derroteros que los que creí iniciadores -el motivo por el que escribimos (si me permites haré extensivo el hecho de escribir a cualquier otro tipo de manifestación creativa)- me decido a intentar participar en la conversación.
Nunca me he preguntado por qué escribo, como tampoco nunca me he preguntado por qué fotografío, ni cuando pintaba (bastante mal, por cierto), por qué lo hacía, y eso que por instinto casi suelo preguntarme el porqué de todo.
Lo que sí sé es que siempre me he preguntado para qué lo hago, y lamento no poder ofrecer en este momento ninguna respuesta única, pues han resultado , si no miles, si bastantes y diversas, pero en defintiva, ninguna satisfactoria del todo.
El caso es que, tú tienes razón, hay un impulso interno que nos lleva a hacerlo. La contingencia del suceso puede llegar en un momento u otro de la vida, pero prácticamente, creo que el interés por esa especie de necesidad expresiva se halla latente en nuestro ser desde más o menos que nacemos...como, pienso, que en el resto de los sres humanos (por el resto entiendo aquellos que NUNCA lo han hecho, que creo pueden ser muy pocos, en esto comulgo con la opinión que te da Carmen cuando habla de que la necesidad de expresarse más o menos creativamente en el ser humano es algo innnato).
Después llegarán los condicionamientos sociales, las circunstancias vitales etc, que encaminarán o no determinada persona por la senda de la actividad creativa, aunque sinceramente no descarto que exista el sino de llegar a ser creador, com si efectivamente, habiendo nacido para ello, y por muchas vueltas que den las circunstancias, e incluso pasando por la propia inconsciencia del autor, y hasta por su deseo de evitabilidad consciente, por fin su sino como creador se abra paso y la carga expresiva y creativa que parecía como una pequeña semilla en detrminada momento germine casi logrando hace existir selvas umbrías y generosas en oxígeno diurno.
Pero , en cualquier caso, y desde mi experiencia personal te lo digo, sí considero tan importante el llamado talento innato como el aprendizaje del "oficio". Si no existe el aprendizaje de una técnica en cualquier lenguaje expresivo, dificil será que ese diamante que constituye el talento de todo creador, llegue a germinar.
Ese aprendizaje puede resultar más o menos necesario depndiendo de la persona de la que se trate, más o mneos lento, más o menos autodidacta, más o menos largo, o no.
Sólo puedo hablarte desde mí, aunque resulte pedante, pero es la únic experiencia que acumulo. Jamás he sentido vergüenza de enseñar mis poemas, ni mis fotgrafías, ni nada de lo que he hecho, pero sí siempre me ha acompañado cierto pudor sincero, no a exhibir"me", pero sí a comprender que, por mucho que a mí pudieran satisfacerme (no siempre ha sido así, la verdad) mis trabajos, tal vez, sólo tal vez, fíjate que yo sí soy vanidosa, pudieran no resultar BUENOS. Esto, desde jovencita.
Es también la vanidad la que nos lleva a progresar.
Ese pudor, creo que es necesario, muy necesario en toda persona que se dispone al escribir, pintar, fotgrafiar o hasta rodar un filme. Internet ha tenido gran culpa en la pérdida que sufrimos hoy del concepto de la "authoritas", otras veces tan denostado y con razón, pero hoy en día, en que cualquiera podemos publicar lo que él considera una gran, o mediana, o pequeña obra, simplemente porque le ha salido de dentro, ese concepto se ha perdido, y creo, desde mi punto de vista, que está haceindo bastante daño a las artes en su totalidad. Sin entender bien por qué sucede así, con lo fácil que lo tenemos hoy en día para poder "aprender". Y la mayoría de las veces, resulta mucho más agradable aprender de quién, por sólo señal histórica, lo ha hecho seguramente mucho mejor que nostros mismos. Aprender de su experiencia, de su quehacer, de su obra, leer, mirar, empaparte de lo que los "grandes" creadores han hecho, casi en similar estrategia a la de la evolución de las especies. Extrayendo lo mejor de todos los que nos antecedieron en el cultivo de cualquier arte, lo que se haga, podrá resultar algo "mejor".
No soy yo de las que glorifican lo asentado simplemente por asentado, todo lo contrario. Cuántos buenos talentos habrán quedado por descubrir, por hacerse evidentes, y cuántos buenísimos, pueden estar pasando desapercibidos hoy en día, y ésa, creo, es la gran lástima, porque todos nos lo perdemos, pero sobre todo, aquellos que de alguna forma somos capaces de saber valorar mejor "ESO", tal vez por eso mismo que intentamos hacer.
En conclusión, y para no extenderme ya más de la cuenta, creo que el artista, es ante todo, un siempre bien entregado aprendiz, deseoso de empaparse de este mundo y con la habilidad para recrearlo, pero que porque es consciente de ésta su habilidad, ejerce siempre su oficio con innato pudor, que a su vez es el que le ayuda en su propio proceso de aprehensión de este mundo y de progreso en el domino de las técnicas expresivas. Al igual que lo que hacemos, creando, pertenece al resto del mundo, debemos ser conscientes de que "usamos" el resto del mundo para ese trabajo. Así que siempre, el mimo, el cuidado (sin miedo), en defintiva, el amor, creo que deben hallarse presentes a la hora sobre todo de autojuzgar lo que hacemos. El resto del mundo nos sirve a nuestro trabajo, pero no nos pertenece. Debemos ser agradecidos haciéndolo lo mejor posible contribuyendo con ello al progreso de la humanidad.
Indudablemente, el impulso final será como el primario, audaz y casi repentino, crear y echar al exterior, publicar, exponer, pero el intermedio...el intermedio es labor de "artistas" con oficio de aprendices.
Pienso, claro.

Un saludo, Nuria

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