Hace ya algunos meses, cuando comenzó mi participación en este lugar, la voz del poeta Óscar Portela era desconocida por la que suscribe, confieso así mi ignorancia. Hoy, si bien no puedo considerarme una inteligencia experta en su obra, me siento agradecida por la fortuna de haber tenido acceso muy directo, a través de sus intervenciones en esta red, lo mismo a su obra poética que a sus reflexiones expresadas a través de los fragmentos de ensayos que nos ha ido regalando, y digo bien, regalando, porque cuando el poeta, el creador, permite que su propio ser se vea expuesto a la mirada del común, este hecho no hace más que confirmar el supuesto de generosidad que en todo acto creativo subyace y da sentido al mismo desde la intimidad de la inteligencia integralmente poética, por mucho que los más ignorantes tachen de como vanidad o arrogancia la disposición expresa de cualquier talento creativo a hacer inmanente, real, tangible por los demás, su propia alma.
Hoy, en el que, no puedo decir el mundo, porque no resulta el mundo el ente capacitado para perder o no la cordura, sino que pienso es cada individuo el que de una u otra forma conspira contra las reglas o el orden ético/natural que puede positivamente gobernar el orbe inquieto de la inteligencia y la ética humana, me siento reconfortada al comprobar, como se comprueba en la voz de este poeta, que la honestidad y el afán por la belleza en los lenguajes que toda poesía integralmente concebida debe conllevar, constituyen realmente las poderosas armas que, no, no son las que pueden cambiar al mundo, sino lograr exponer al ser humano ante la responsabilidad sobre el desarrollo de su propia existencia, con la de él, la de todos , que sí globalmente, somos los que conformamos el mundo, y por tanto los seres capacitados para poder encaminarlo.
Debo decir que la lectura de la entrevista, que tan acertadamente el director de la revista Almiar ha tenido a bien incluir en su sumario, me ha propiciado un placer que va más allá de la mera realidad del hecho de poder acercarme a una inteligencia creativa como la del
poeta Oscar Portela. Como he intentado expresar más arriba al hilo del, sé que leve por mi parte, conocimiento de su poesía, la lectura de sus pensamientos más prosaicamente expresados, me ha ofrecido la posibilidad de reconciliación con mi mismo ser creativo, y el colmado acto de re-visión de que la cordura y el riesgo son las esenciales capacidades humanas que habilitan como poeta a cualquier ser humano.
Ayer, tras haberla leído por segunda vez, me embargó la reconfortante sensación de que, gracias a dios, o al Poeta, la cordura aún subiste en este mundo que vivimos, y que es ella, por su re-adquisición de ella por parte de cada individuo, por la que el mundo aún puede pensar con esperanza.
Dejo aquí el enlace a la citada entrevista,
entrevista al poeta Oscar portela
por resaltar la importancia de su lectura, aunque a la vista queda en el margen derecho de esta página.
Desde aquí mi admiración y mi agradecimiento a Óscar Portela, por su poesía, por su voz y por su generosidad para los que con él compartimos este lugar, por un lado, y por otro al creador de esta red socio cultural Pedro M. Martínez, por haber ofrecido el acceso a tan integral inteligencia creativa.